Los extintores forman un sistema de decisiones: qué puede arder, qué agente corresponde, a qué distancia se encuentra el equipo y cómo se conserva operativo. Esta categoría reúne esa información para que la compra, la revisión y el servicio no se traten como acciones aisladas.
Todo sobre extintores: elegir desde el riesgo
La NOM-002-STPS-2010 define cinco clases de fuego en su numeral 4.11: A para sólidos orgánicos, B para líquidos y gases inflamables, C para equipos eléctricos energizados, D para metales combustibles y K para aceites o grasas de cocina. El numeral 7.17 a) pide contar con extintores conforme a la clase que pueda presentarse. Antes de elegir, conviene inventariar materiales, procesos y equipos energizados por área.
Ubicación, cantidad y recorrido
La cantidad depende de la clasificación del riesgo, no de una estimación visual. El numeral 7.17 b) y c) de la NOM-002 fija un extintor por cada 300 m² o fracción en riesgo ordinario y uno por cada 200 m² o fracción en riesgo alto. La misma disposición señala una altura máxima de 1.50 m desde el piso a la parte superior del equipo.
El recorrido también cambia por clase de fuego: la Tabla 1 del numeral 7.17 d) marca hasta 23 m para A, C y D; hasta 15 m para B en riesgo ordinario y 10 m para K. Para B en riesgo alto marca 10 m, salvo extintor móvil, que puede ubicarse hasta a 15 m. El equipo debe quedar visible, accesible y protegido de daños o condiciones ambientales que afecten su funcionamiento.
Revisión mensual y evidencia útil
La revisión mensual no equivale a mantenimiento. El numeral 7.2 pide un programa anual de revisión y considera, entre otros puntos, ubicación sin obstáculos, sello o fleje sin violar, manómetro en zona verde para equipos presurizados, ausencia de corrosión o golpes y etiqueta legible. En equipos de CO₂ se revisa que mantengan la capacidad nominal indicada en la etiqueta.
Registre fecha, persona que revisó, resultados, anomalías y seguimiento, como indica el numeral 7.3. Si el daño afecta la operación o no puede repararse, el equipo debe ponerse fuera de servicio y sustituirse por otro de las mismas características, conforme al 7.2 j). Esta evidencia ayuda a identificar cuándo requiere servicio de recarga y mantenimiento.
Mantenimiento, recarga y vida útil
El mantenimiento es una revisión completa interna y externa que puede incluir pruebas, reparaciones, partes y recarga, según la definición 4.19. El numeral 7.18 pide hacerlo al menos una vez al año y disponer un equipo sustituto mientras se atiende el original. La recarga se realiza después de uso o cuando resulte del mantenimiento, conforme al 7.19.
La NOM-154-SCFI-2005 regula al prestador que brinda mantenimiento y recarga de extintores portátiles o móviles sin locomoción propia. No determina por sí sola la periodicidad del usuario; esa frecuencia está en la NOM-002. Para explorar equipos por aplicación, consulte extintores y las opciones de extintores PQS.